Shakespeare digital y compartido

Una vez más, las bibliotecas dan un paso adelante para el libre acceso a la documentación de autores gracias a las Nuevas Tecnologías. Esta vez, se trata de la digitalización de todas las 75 ediciones de los Cuartos escritos por Shakespeare antes del año 1641, a través del esfuerzo mancomunado de The Bodleian Library en Oxford (Inglaterra) y la Folger Shakespeare Library en Washington (Estados Unidos). Ambas bibliotecas pondrán todas sus colecciones del autor inglés en línea, en un proceso que pretende tomar un año a partir de abril de 2008, y que se basa en el trabajo de la British Library que ya digitalizó sus Cuartos de Shakespeare en el 2004.

Si analizamos este proyecto, el esfuerzo de digitalizar esta obra es un paso determinante al libre acceso del patrimonio cultural de la humanidad, al menos por dos puntos:

Los Cuartos son las primeras obras impresas de Shakespeare, lo que sumado a que en la actualidad no existen manuscritos de su obra, es la forma más real de acercarse a lo que de verdad el autor habría escrito en los primeros estadios del inglés.
El ánimo principal de este proyecto está en hacer accesible al amplio público estas obras, que antes de su digitalización, estaban restringidas solo a académicos autorizados. Ahora cualquier cibernauta podrá adentrarse a este patrimonio no sólo sin poner en peligro su existencia, sino que inyectándole una vitalidad extra a la obra del autor inglés en el mundo moderno.
Además, la digitalización de los Cuartos de Shakespeare dará un valor agregado a la investigación académica, pues permite una flexibilidad que en el mundo análogo es casi imposible llevar a cabo: buscar obras y obtenerlas de manera casi instantánea, etiquetar usando tags en los textos, etc. Pero también esta iniciativa es una prueba fehaciente de que se puede coordinar un esfuerzo internacional entre organizaciones que están decididas a cooperar con el conocimiento libre. Como se explica en la web de la Biblioteca Folger:

“Esta iniciativa nos dio la oportunidad y el incentivo de intentar un proyecto verdaderamente internacional, colaborativo y digital”, explica Richard Kuhta de la Biblioteca Folger. “Los lineamientos de este proyecto nos desafiaron a pensar colectivamente sobre lo que era posible y por tanto realizar una ambición compartida”.

Posted at mayo 22nd, 2013.